Tal y como hemos comentado en los viajes en avión, no hay una normativa concreta para los viajes en barco con tu mascota, sino que depende del trayecto y la compañía. Por tanto, hay posibilidad de que tu mascota te acompañe tanto en cabina como en la bodega, teniendo en cuenta el tamaño del animal. Sin embargo, lamentablemente es cierto que muchas navieras no permiten animales a bordo, por lo que tendrás que informarte acerca de la normativa.
Antes de iniciar el viaje es necesario que visites a tu veterinario para que te aconseje sobre la frecuencia de comida y bebida de tu mascota. Además, también deberás llevar contigo la cartilla sanitaria en regla del animal, por si sucediese cualquier problema. Algo que debes tener claro es que los animales siempre deberán ir por las zonas comunes con collar, bozal y correa o, en la mayoría de casos, dentro de un transportín. Además deberás asegurarte de que tu animal no cause molestias al resto de  pasajeros. Se recomienda que el animal haya hecho sus necesidades antes de subir al habitáculo y llevar comida y bebida suficiente. Además, recuerda que tus mascotas también pueden sufrir mareos; consulta a tu veterinario de cuál es la medicina más apropiada si eso sucediese. Si el viaje es demasiado largo y pasas la  noche en el barco, debes conocer que existen camarotes que admiten perros. Estos están provistos de bebedero y cama para tu mascota y te dan la opción de que se queden solos si necesitas salir a alguna otra zona del barco. En estos camarotes:
  • Podrán navegar 2 animales siempre que su peso sea inferior a 30kg. De no ser así solo se admitirá un animal por habitáculo.
  • Como dueño, eres el principal responsable de tu mascota, por lo que tendrás que estar pendiente de su manutención, recogida de excrementos o cualquier problema que pueda ocasionar.
Lo que siempre estará permitido será el acompañamiento de perros de asistencia o perros guía, que podrán viajar libremente junto a su propietario.